Hay algo muy poético en un juego que te pide morir mil veces y se llama, literalmente, «el valor de la muerte». One More Level ya nos había enseñado con Ghostrunner que sabe hacer títulos en primera persona donde un error se paga caro. Con Valor Mortis toma esa experiencia, la lleva a un siglo XIX alternativo y la mezcla con la fórmula soulslike. El resultado es de aquellos que te quitan el control a las tres de la mañana con un «uno más y ya».

Entré esperando «Ghostrunner con casaca napoleónica». Salí con algo bastante más ambicioso. Tiene identidad propia, un mundo que da gusto explorar y un combate que te castiga, pero que también te premia cuando aprendes a bailar con él.
Valor Mortis: Una Europa que ya no reconoces
Eres William, un soldado de la Grande Armée que muere… y vuelve. El problema es que la Europa en la que despierta no es la misma por la que dio la vida. Napoleón ganó, incendió el continente, y una plaga misteriosa se lo comió todo. Lo peor es que ese poder corrupto ahora también corre por las venas de William.
La historia mezcla personajes y hechos históricos con lo sobrenatural y el horror. Es justo el tipo de premisa que te hace pensar «¿y si…?» en cada rincón. La Guardia Eterna de Napoleón ya no está hecha de granaderos con bigote. Son engendros que alguna vez fueron hombres. Para quien creció entre libros de historia y películas de terror, es casi un regalo.

Combate: bayoneta, pólvora y algo que no deberías tener
El combate es el corazón del mismo, y late fuerte. Tienes paradas, acelerones y remates contundentes, además de una buena variedad de armas cuerpo a cuerpo y a distancia. Encima, puedes canalizar el poder de la plaga para mejorar tus ataques y abrir habilidades sobrenaturales. Disparar el mosquete para romper la guardia de un enemigo, cerrar distancia y rematarlo con un poder que sin dudas no viene en el manual del ejército francés se siente brutal. Y muy, muy satisfactorio.
Es un combate entretenido de verdad. Tiene peso, se entiende rápido y tarda en dominarse. Como buen soulslike, cada muerte es una lección (y una oportunidad para hacerte más fuerte). Vas a morir mucho, pero casi siempre vas a saber por qué.

Momentum y exploración: La herencia de Ghostrunner
Si algo trae One More Level de su juego anterior, es el sentido del ritmo. Valor Mortis tiene un momentum excelente. Moverse por los niveles es fluido, la movilidad nueva de William invita a ir rápido, y el juego casi nunca te deja tiempo para aburrirte.
Los niveles, inspirados en los metroidvania, están llenos de atajos, secretos y rutas que se conectan de forma muy inteligente. Explorar se recompensa siempre. Un objeto, un atajo que te ahorra el camino de vuelta tras una muerte, o un dato más sobre la plaga y tu resurrección. Es de esos mundos donde siempre quieres asomarte «a ver qué hay detrás de esa puerta».
Jefes y enemigos: Aquí nadie viene a dejarse
Los enemigos tienen variedad y mala intención, y los jefes son el plato fuerte. Son exigentes y espectaculares. Y tienen ese diseño grotesco que te hace pensar «ah no, eso no se ve bien» justo antes de que te borre la barra de vida. Aun así, se sienten justos. Cada intento te enseña un patrón nuevo, y la victoria sabe a gloria imperial.


Donde la primera persona tropieza
No todo es miel sobre hojuelas. La cámara en primera persona, que en el combate cuerpo a cuerpo le da una intensidad enorme, no siempre funciona igual de bien. En algunas partes cuesta leer el entorno y lo que pasa alrededor, sobre todo en los combates más caóticos, donde un enemigo fuera de cuadro puede arruinarte el intento.
Esto se nota todavía más en ciertas secciones de plataformas. Calcular saltos en primera persona sin ver bien tus pies nunca ha sido la idea más divertida del mundo, y aquí hay tramos que se sienten más como un trámite que como un reto disfrutable. No arruinan la experiencia, pero sí rompen un poco ese ritmo que el resto del juego cuida tan bien.
Mundo, arte y rendimiento de Valor Mortis
El diseño artístico es, sin rodeos, increíble. Campos de batalla devastados, ciudades consumidas por la plaga, uniformes napoleónicos deformados por algo que no es de este mundo… Cada zona tiene personalidad, y el diseño de criaturas es de lo mejor que ha dado el género últimamente. Es un juego que dan ganas de pausar solo para mirar.
Además, llega con muy buen rendimiento de salida, algo que en estos tiempos de parches de día uno y «lo arreglamos después» se agradece muchísimo. Funciona como debe desde el primer minuto, que es justo lo que pide un juego donde una milésima de segundo separa una parada perfecta de volver a la última hoguera.

Experiencia en PC
Jugamos con una NVIDIA RTX 3060 Ti y 32 GB de RAM, todo en calidad alta. Se mantuvo entre 68 y 78 fps durante casi toda la partida. Eso es bastante digno para un título con este nivel de detalle, en un momento en que muchos estrenos llegan a PC pidiendo perdón y prometiendo un parche. Aquí no hizo falta. El combate se sintió preciso y estable, y en un soulslike eso marca la diferencia entre esquivar y volver a la última hoguera.
Hay que tener en cuenta que nuestra configuración queda un escalón por debajo de lo que piden los recomendados (RTX 3070) y aun así superamos con soltura los 60 fps que promete el estudio. Eso sí, el SSD es obligatorio: no intentes correrlo en un disco duro mecánico.


Requisitos de Valor Mortis
| Mínimo | Recomendado | |
|---|---|---|
| Sistema operativo | Windows 10/11 | Windows 10/11 |
| Procesador | Ryzen 5 3600 / Core i5-10600K | Ryzen 7 5800X / Core i5-13400 |
| Memoria | 16 GB de RAM | 16 GB de RAM |
| Gráficos | RX 5600 XT / GTX 1660 Ti | RX 6800 / RTX 3070 |
| DirectX | Versión 12 | Versión 12 |
| Almacenamiento | 60 GB (SSD obligatorio) | 60 GB (SSD obligatorio) |
| Objetivo | 30 fps a 1080p en Bajo (con escalado) | 60 fps a 1440p en Medio (con escalado) |
Nuestra configuración de prueba
| Componente | Detalle |
|---|---|
| Tarjeta gráfica | NVIDIA GeForce RTX 3060 Ti |
| Memoria RAM | 32 GB |
| Calidad gráfica | Alto |
| Rendimiento | 68–78 fps |
Banda Sonora
Si el mundo de Valor Mortis entra por los ojos, el soundtrack entra por la nuca y se queda ahí, respirándote encima. Arkadiusz Reikowski, que lleva años poniéndole música al miedo en Layers of Fear y The Medium, se junta aquí con Oskar Bala. Entre los dos firman veinte temas y casi hora y veinte de música que suena a misa fúnebre en pleno campo de batalla.
La gracia está en cómo cambia la música de un lugar a otro. Temas como «Valley of the Ashes», «Rebels Village» o «City Suburbs» acompañan la exploración con calma y melancolía, como si la Europa napoleónica estuviera llorando a sus muertos en voz baja. Y luego llegan los jefes, y ahí ya no hay nada de calma. «General Lothaire, the Eagle-Bearer» suena marcial y solemne, como si el propio Imperio viniera a cobrarte la deuda. «Sphinx, Devourer of the Unworthy» y «Slaughtermill» suben las revoluciones hasta que dan ganas de esquivar en la vida real.
Lo mejor es que la música entiende el ritmo del mismo. Te deja respirar cuando exploras y te aprieta el cuello cuando toca pelear. Tanto que más de una vez te vas a quedar quieto en un pasillo solo para escuchar. Es de esos soundtracks que se siguen oyendo después de apagar la consola, o en este caso, la PC.
A continuación les compartimos el soundtrack oficial de Valor Mortis.
Conclusión
Valor Mortis es una carta de presentación muy sólida de One More Level en el mundo soulslike. Tiene un momentum envidiable, un mundo y un diseño artístico que se quedan contigo, un combate entretenido con muchas capas y jefes que te van a poner a prueba sin piedad. La primera persona y algunos tramos de plataformas le juegan en contra a ratos, pero no le quitan lo que es. Ser una de las propuestas más interesantes del género en un buen tiempo.
Si te gustan los soulslike, la historia alternativa o simplemente morir con estilo, alístate en la Grande Armée. Eso sí, ya sabes cómo termina la cosa: cayendo… y volviendo a intentarlo hasta poder superar los obstáculos que tienes enfrente.

Lo Bueno
- Un momentum excelente y una exploración que siempre recompensa.
- Mundo y un diseño artístico increíbles.
- Combate entretenido
- Jefes y enemigos desafiantes, pero justos.
- Muy buen rendimiento de salida.
Lo Malo
- La primera persona no funciona igual de bien en algunas partes.
- Algunas secciones de plataformas no se disfrutan mucho.
